El té verde a menudo se promociona por sus beneficios para la salud, incluidas posibles mejoras en la salud cardiovascular. Si bien las investigaciones sugieren que puede reducir modestamente la presión arterial, no es una panacea y su consumo excesivo conlleva riesgos. Comprender tanto los beneficios como los inconvenientes es crucial para cualquiera que esté considerando el té verde como parte de un estilo de vida saludable para el corazón.

Cómo el té verde afecta la presión arterial

La presión arterial es la fuerza que se ejerce contra las paredes de las arterias; La presión crónicamente alta (hipertensión) daña los órganos y aumenta el riesgo de enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares. El té verde contiene catequinas, poderosos antioxidantes que pueden ayudar a relajar los vasos sanguíneos, mejorando el flujo sanguíneo y potencialmente reduciendo la presión arterial.

Más allá de la relajación de los vasos sanguíneos, el té verde combate la hipertensión a nivel celular. Combate el estrés oxidativo (causado por un desequilibrio de los radicales libres dañinos) y la inflamación, los cuales contribuyen a la rigidez arterial y la presión arterial alta. Al neutralizar estos procesos dañinos, el té verde puede proteger la función cardíaca.

Estudios recientes respaldan esto: una revisión de 2025 indicó que los suplementos de té verde pueden conducir a reducciones pequeñas pero notables de la presión arterial, y un estudio de 2022 no encontró un mayor riesgo de mortalidad para las personas con presión arterial alta que bebían té verde.

El truco: la moderación es clave

A pesar de estos hallazgos, el té verde no sustituye a los medicamentos ni a otras intervenciones en el estilo de vida. El consumo excesivo puede ser contraproducente, y algunas investigaciones incluso sugieren que el consumo excesivo puede aumentar levemente la presión arterial. Se necesitan estudios más rigurosos para aclarar completamente esta relación.

Sin embargo, el consumo moderado es generalmente seguro y puede complementar una dieta saludable, ejercicio regular y una ingesta reducida de sodio para la salud del corazón. La clave es el equilibrio.

Posibles efectos secundarios y consideraciones

Beber demasiado té verde puede provocar efectos indeseables:

  • Interferencia en la absorción de hierro: Los polifenoles del té verde bloquean la absorción de hierro no hemo (de fuentes vegetales) hasta en un 85 % cuando se consumen con las comidas. Si bien la deficiencia es rara, los bebedores empedernidos pueden aumentar su riesgo.
  • Sensibilidad a la cafeína: Una taza de 12 onzas contiene aproximadamente 37 mg de cafeína, menos que el café, pero aún así es suficiente para causar nerviosismo, dolores de cabeza o insomnio en personas sensibles.
  • Interacciones con medicamentos: Las dosis altas pueden interferir con medicamentos como el nadolol (para la hipertensión) y otros medicamentos, incluidos la quimioterapia, los medicamentos para el colesterol y los antibióticos.
  • Riesgos de los suplementos: Los suplementos de té verde (más concentrados) pueden provocar toxicidad hepática, náuseas o dolor de estómago.

En última instancia, el impacto del té verde sobre la presión arterial tiene matices. Es una ayuda potencial, no una panacea, y el consumo responsable es esencial.