Rasparse la lengua, una antigua práctica ayurvédica, está ganando reconocimiento no sólo como un hábito para refrescar el aliento sino también como una herramienta para mejorar la salud en general. La dentista certificada Staci Whitman explica que el microbioma de la lengua afecta directamente la producción de óxido nítrico, una molécula fundamental para la salud del corazón, la circulación e incluso la función cognitiva.

Por qué la lengua es importante para la producción de óxido nítrico

El proceso comienza con el consumo de alimentos ricos en nitratos como espinacas, remolacha y rúcula. Las bacterias beneficiosas de la lengua convierten estos nitratos en nitritos, que luego se convierten en óxido nítrico. Sin embargo, bacterias patógenas como Candida forman una biopelícula en la superficie de la lengua, interrumpiendo este proceso. Esta biopelícula interfiere con la producción de óxido nítrico, lo que puede provocar inflamación y problemas cardiovasculares con el tiempo.

Las investigaciones confirman esta conexión: las bacterias orales influyen directamente en la disponibilidad de óxido nítrico, lo que afecta la salud cardíaca, metabólica y cerebral. Por eso es tan importante mantener un equilibrio microbiano saludable en la lengua.

Cómo el raspado de la lengua marca la diferencia

Cepillarse la lengua sólo mueve las bacterias; El raspado elimina la biopelícula que contiene patógenos dañinos y al mismo tiempo preserva las bacterias reductoras de nitratos más profundas dentro de la superficie de la lengua. Los estudios demuestran que rasparse la lengua es más eficaz para reducir los compuestos volátiles de azufre (mal aliento) que el cepillado solo. También puede reducir el crecimiento de hongos orales e incluso mejorar la percepción del gusto.

Al apoyar las poblaciones bacterianas adecuadas, se optimizan las vías del óxido nítrico, lo que contribuye a una mejor función de los vasos sanguíneos y a la salud general.

Cómo incorporar el raspado de la lengua

Con un raspador de acero inoxidable o cobre, arrástrelo suavemente desde la parte posterior de la lengua hacia el frente antes de cepillarlo. Enjuague el raspador después de cada pasada. El proceso lleva menos de un minuto y muchas personas descubren que se convierte en una parte no negociable de su rutina diaria.

Tu lengua es el eje central de la salud, no sólo de la higiene. Al eliminar la biopelícula dañina, favorece la producción de óxido nítrico, mejora la circulación y mejora el bienestar de todo el cuerpo.

Si ya priorizas el cepillado y el uso de hilo dental, agregar el raspado de la lengua podría ser la pieza simple pero poderosa que falta en tu rutina.