Mucha gente asocia el alto contenido de fibra con cereales integrales, frijoles y nueces. Sin embargo, varias verduras pueden contribuir significativamente a tus necesidades diarias de fibra, ofreciendo una variedad de nutrientes adicionales a lo largo del camino. Aquí hay un desglose de ocho opciones, clasificadas según el contenido de fibra y por qué la fibra es importante para la salud en general.

Por qué es importante la fibra

La fibra dietética se presenta en dos formas principales: soluble e insoluble. Ambos son cruciales para el bienestar.

  • La fibra soluble se disuelve en agua, lo que promueve la saciedad, ayuda a la salud del corazón y estabiliza el azúcar en la sangre.
  • La fibra insoluble agrega volumen a las heces, lo que favorece la digestión regular.

Los expertos recomiendan aproximadamente 14 gramos de fibra por cada 1000 calorías. Esto se traduce en aproximadamente 25 a 28 gramos diarios para las mujeres y 28 a 34 gramos para los hombres.

Las 8 mejores verduras ricas en fibra

  1. Alcachofas (6,91 g por alcachofa mediana)
    Las alcachofas no son el primer alimento que nos viene a la mente cuando pensamos en fibra, pero son una fuente potente. También son bajos en carbohidratos y azúcar, y están repletos de potasio, hierro y zinc. Disfrútelos asados, al vapor o como corazones marinados en ensaladas.

  2. Boniatos (4,44 g por boniato mediano)
    Las batatas aportan vitaminas, minerales y fibra, aunque contienen más azúcar que otras verduras. Dejar la piel aumenta la ingesta de nutrientes. Ásalos, tritúralos o hornéalos para un acompañamiento delicioso.

  3. Guisantes (4,13 g por media taza)
    Los guisantes son una verdura rica en almidón que destaca por su contenido en fibra. Elija frescos o congelados en lugar de enlatados para evitar la sal y el azúcar añadidos. Agréguelos a salteados, ensaladas o disfrútelos como guarnición sencilla.

  4. Coles de Bruselas (4,08 g por taza)
    Como parte de la familia de las crucíferas, las coles de Bruselas son ricas en fibra, vitamina C, ácido fólico y antioxidantes. Asar o saltear los brotes rallados con aceite de oliva los transforma en un acompañamiento crujiente y saludable.

  5. Remolacha (3,81 g por taza)
    Las remolachas, de colores intensos y sabor, están repletas de vitaminas, minerales y antioxidantes. Ásalos, mézclalos en sopas o encurtílos para darles un toque picante a ensaladas y sándwiches.

  6. Zanahorias (2,64 g por zanahoria grande)
    Las zanahorias proporcionan fibra junto con betacaroteno, una fuente clave de vitamina A. Disfrútelas crudas con hummus, ralladas en ensaladas o asadas para obtener un acompañamiento dulce y nutritivo.

  7. Brócoli (1,82 g por taza)
    Esta versátil verdura crucífera también ofrece calcio, vitamina K y vitamina C. El brócoli queda bien en tortillas, salteados o como guarnición al vapor.

  8. Col rizada (1,69 g por 2 tazas)
    Las verduras de hojas verdes oscuras como la col rizada aportan fibra, potasio, vitamina C y calcio. Use col rizada cruda en ensaladas o batidos, o cocínela en sopas, guisos y salsas.


Las verduras ricas en fibra son una forma fácil y eficaz de aumentar la ingesta diaria de este nutriente esencial. Al incorporar estas opciones en sus comidas, apoya la salud digestiva, controla el peso y reduce el riesgo de enfermedades crónicas.