Pones el juguete detrás de tu mano. Para ti, todavía está ahí. ¿A un recién nacido? Desaparecido. Maricón.
Esto es la permanencia del objeto, el avance cognitivo fundamental que nos dice que los objetos continúan existiendo incluso cuando no podemos verlos, oírlos o tocarlos. No es sólo un truco de fiesta. Es el momento en que un niño se da cuenta de que el mundo no desaparece cada vez que cierra los ojos o pierde de vista algo.
Para el psicólogo suizo Jean Piaget, este fue el acontecimiento principal de la etapa sensoriomotora. Antes de este hito, el mundo de un bebé es una serie de imágenes inconexas. Una vez que hace clic, las representaciones mentales se afianzan.
Cómo se desarrolla la permanencia de los objetos en los bebés
Piaget argumentó que la permanencia del objeto surge en seis etapas distintas durante los dos primeros años de vida. Su investigación original sugirió que los bebés no captaron este concepto hasta los 8 o 9 meses de edad.
Si escondiste un sonajero en los primeros meses, el bebé no lo buscaría. No porque estuvieran siendo difíciles. Porque, para ellos, el cascabel dejaba de existir en el momento en que se perdía de vista. Escóndelo de nuevo. Desaparecido.
Así es como Piaget desglosó la línea de tiempo:
- Etapas 1–2 (Nacimiento a 4 meses): El mundo son reflejos y hábitos tempranos. Sin objetos permanentes.
- Etapa 3 (4 a 8 meses): Comienzan las acciones intencionales. Pero si un juguete desaparece, no lo buscan. La experiencia sensorial lo es todo.
- Etapa 4 (8 a 12 meses): El turno. Los bebés comprenden la causalidad y buscan elementos ocultos.
- Etapa 5 (12 a 18 meses): Acciones de prueba y error. Rastrean los objetos que ven ocultos, pero fallan si el ocultamiento ocurre fuera de su vista.
- Etapa 6 (18 a 24 meses): Permanencia completa del objeto. Pueden deducir hacia dónde fue un objeto incluso si no lo vieron moverse.
La investigación moderna desafía la cronología de Piaget
Piaget era un gigante. Pero él no era perfecto.
Estudios posteriores demostraron que los bebés podrían poseer las semillas de la permanencia del objeto mucho antes de lo que pensaba. Alguna evidencia apunta a que bebés de tan solo 3,5 meses muestran signos tempranos de comprensión.
¿Por qué la discrepancia? Las pruebas de Piaget se basaron en la búsqueda física. Un bebé puede entender que el juguete está ahí pero carecer de las habilidades motoras para gatear y cavar. O tal vez simplemente estén distraídos.
Entonces, si bien Piaget acertó en términos generales, la realidad es más compleja. El desarrollo no es un interruptor. Es un gradiente.
Si quiere ayudar a su bebé a practicar esta habilidad, pruebe el escondite. Utilice libros emergentes. Esconde un juguete favorito y luego muéstralo. Estos juegos le dan al cerebro un entrenamiento para rastrear la existencia más allá de la información sensorial directa.
¿Es TDAH o simplemente desarrollo?
Los padres suelen preocuparse. Si un niño pequeño olvida dónde puso un bloque, ¿es un retraso cognitivo?
A veces, la falta de permanencia del objeto se atribuye incorrectamente al trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH). Que no es.
Las dificultades para recordar la ubicación de los objetos en personas con TDAH se deben a déficits de la memoria de trabajo, no a una falta de comprensión de que los objetos existen independientemente de la percepción. Es una cuestión de procesamiento, no conceptual.
No confunda un hito del desarrollo con un marcador de diagnóstico sin contexto profesional.
¿Los animales tienen permanencia de objeto?
Los humanos no son los únicos que se dan cuenta de esto.
Perros, gatos, pájaros y primates resuelven tareas de desplazamiento de elementos. Exhiben habilidades consistentes con las etapas cuarta y quinta de Piaget. Saben que si escondes comida debajo de una taza, seguirá ahí.
Algunas especies van más allá. Los loros grises africanos, los periquitos, los chimpancés y los orangutanes han mostrado evidencia de permanencia del objeto que abarca las seis etapas de Piaget. Pueden rastrear el desplazamiento de maneras que rivalizan con los niños pequeños.
El resultado final
La aparición de la permanencia del objeto indica la capacidad de formar representaciones mentales de objetos y eventos. Es un salto enorme.
Pero recuerde, el desarrollo varía. Algunos niños hacen clic a los 8 meses. Otros tardan más. Algunos podrían mostrar signos tempranos a los 3,5 meses.
No es una carrera. Es una construcción de la realidad. Un juguete escondido a la vez.





















