No necesitas un fondo fiduciario ni un montón de dinero en efectivo para dejar un legado. Los investigadores están reclutando activamente donantes para donar sus cerebros a la ciencia. Este regalo les ayuda a estudiar enfermedades como el Alzheimer y la demencia. El objetivo es cambiar la forma en que tratamos estas dolencias.
La idea de que extraños manejen tu cerebro después de tu muerte puede resultar espeluznante. Es normal sentirse incómodo. Pero si quieres ayudar, esto es lo que necesitas saber.
El tiempo importa
Debes dar a conocer tus deseos antes de morir. Pero la cosa no termina ahí. El tiempo es crítico después de la muerte.
Los investigadores de la Universidad de Harvard dicen que tienes unas seis horas. El cuerpo debe ser refrigerado o el cerebro puesto en hielo dentro de ese lapso. Si espera demasiado, es posible que el pañuelo no se pueda utilizar. Esta no es una decisión que la familia deba tomar en el calor del momento.
Los planes funerarios permanecen intactos
Todavía puedes tener un ataúd abierto. El proceso de extirpación del cerebro no toca la cara ni el cabello. Tus seres queridos podrán despedirse como siempre.
No hay desfiguración. Este detalle suele surgir en personas que se preocupan por su aspecto final. Mantienes esa dignidad.
Sin deducciones fiscales
Donar tu cerebro es un gran acto caritativo. No es una deducción fiscal.
El IRS no trata la donación de órganos o cerebros como una contribución caritativa. No recibirá una cancelación. Algunas personas encuentran consuelo en la idea de hacer una última buena acción. Eso tiene que ser suficiente.
También se necesitan cerebros sanos
No es necesario tener una enfermedad cerebral para donar. Los científicos también necesitan cerebros “saludables”.
Utilizan tejido sano como base. Lo comparan con cerebros con diversas enfermedades. Esta comparación es clave para entender qué sale mal. Si está sano, su regalo es tan valioso como el de alguien con una enfermedad.
La licencia de conducir no es suficiente
Marcar la casilla en su licencia de conducir no cuenta.
Esa caja suele ser para órganos como los riñones o el corazón. La donación de cerebro requiere un consentimiento específico. Los familiares más cercanos pueden dar su consentimiento después de la muerte, pero es mejor ser claro.
Habla con tu familia. Regístrese de antemano. El Brain Donor Project es un buen lugar para comenzar. Tienen recursos e información. Asegúrese de que su gente sepa lo que quiere.
Un regalo pesado
El cerebro humano adulto promedio pesa alrededor de 3 libras. Eso es 1,36 kilogramos.
Es sólo alrededor del 2 por ciento de su peso corporal total. Sin embargo, lo lleva todo. Tus recuerdos. Tu personalidad. La suma de tus experiencias.
Donarlo es un gran paso. Requiere planificación. Requiere honestidad con su familia. Pero ayuda a que la ciencia avance.
No existe una manera perfecta de decir adiós. Pero dejar algo atrás es posible. Sólo tienes que ser claro. Y hay que ser rápido.





















