El tratamiento de los trastornos de la personalidad rara vez es una solución rápida. Por lo general, implica una combinación confusa y continua de terapia de conversación, sistemas de apoyo social y, a veces, medicamentos. El objetivo no es “curar” el trastorno en el sentido tradicional. Su objetivo es ayudar a las personas a desarrollar mejores formas de pensar, manejar emociones intensas y gestionar las relaciones.

La terapia como tratamiento central

La psicoterapia sigue siendo el peso pesado aquí. No encontrarás una pastilla que solucione los patrones subyacentes. En cambio, es probable que dedique tiempo a analizarlos.

Los enfoques específicos tienden a ser los más prometedores. La terapia cognitivo-conductual (TCC) ayuda a las personas a identificar y cambiar patrones de pensamiento distorsionados. Es práctico. Se centra en el aquí y el ahora.

Luego está la terapia dialéctica conductual (DBT). Fue diseñado originalmente para el trastorno límite de la personalidad, pero ha demostrado ser útil para otros. Enseña habilidades para la tolerancia al malestar y la regulación emocional. Está estructurado. Se siente como aprender un nuevo idioma para tus emociones.

La terapia psicodinámica toma un camino diferente. Examina las causas fundamentales. Profundiza en experiencias pasadas para comprender los comportamientos actuales. Este enfoque puede ser más lento. Requiere voluntad de sentarse con incomodidad.

El papel de la medicación

Aquí está la dura verdad. No existen medicamentos aprobados por la FDA específicamente para el tratamiento de los trastornos de la personalidad. No encontrará una botella con la etiqueta “Trastorno de la personalidad”.

Sin embargo, los médicos suelen recetar medicamentos para controlar los síntomas concurrentes. Si la ansiedad lo mantiene despierto por la noche, es posible que le receten un ISRS. Si la inestabilidad del estado de ánimo hace que la vida diaria sea caótica, se podrían considerar los estabilizadores del estado de ánimo. La depresión es común. Los antidepresivos pueden ayudar a disipar la niebla.

Estos medicamentos no arreglan la estructura de la personalidad. Simplemente alivian el estrés para que la terapia pueda funcionar.

Por qué es importante el soporte

No se puede sanar en el vacío. El apoyo social no es sólo algo agradable de tener. Es un requisito clínico para muchos. Los amigos, la familia y los grupos de apoyo proporcionan el circuito de retroalimentación necesario para el cambio.

Sin controles externos de la realidad, es fácil volver a caer en viejos patrones. Los sistemas de apoyo te mantienen conectado a tierra. Ofrecen responsabilidad. Son la red que te atrapa cuando la terapia se vuelve difícil.

El camino a seguir

Este proceso no es lineal. Tendrás contratiempos. Tendrás momentos en los que los viejos hábitos te resultarán más seguros que las nuevas habilidades. Eso es normal.

La evidencia sugiere que una terapia constante a lo largo del tiempo conduce a mejores resultados. No se trata de perfección. Se trata de progreso. Pequeños cambios en el pensamiento pueden generar cambios significativos en la forma en que te relacionas con el mundo.

Es un largo camino. Pero para muchos, es el único que conduce a una estabilidad real.