El melanoma, la forma más mortal de cáncer de piel, se puede prevenir en gran medida. Si bien la genética influye, la exposición a la radiación ultravioleta (UV) es el principal factor de la enfermedad. Esta guía resume seis estrategias clave para reducir su riesgo, respaldadas por consenso médico e investigaciones recientes.
Comprender los factores de riesgo
Las tasas de melanoma han aumentado durante décadas, particularmente entre las poblaciones más jóvenes. Esto está relacionado con una mayor exposición al sol recreativo, el uso de camas solares y un retraso en la conciencia de la protección adecuada. La detección temprana es fundamental: los melanomas detectados tempranamente tienen una tasa de supervivencia del 99 %, pero esa tasa disminuye significativamente a medida que avanza el cáncer.
6 pasos para la prevención
- Aplicación de protector solar: Use protector solar de amplio espectro con un SPF de 30 o más todos los días, incluso en días nublados. Vuelva a aplicar cada dos horas o inmediatamente después de nadar o sudar. Según la Academia Estadounidense de Dermatología, la mayoría de las personas no usan suficiente protector solar; trate de usar una onza (vaso lleno) para cubrir todo el cuerpo.
- Busque sombra: Los rayos UV son más fuertes entre las 10 a.m. y las 4 p.m. Limite la exposición directa al sol durante estas horas. Recuerde que las sombrillas de playa brindan protección limitada : la radiación ultravioleta se refleja en la arena y el agua.
- Ropa protectora: Cúbrase con telas de tejido apretado, mangas largas, pantalones y sombreros de ala ancha. La Skin Cancer Foundation aboga por la ropa con protección UV, que puede bloquear el 97% de los rayos dañinos.
- Protección de los ojos: Use gafas de sol que bloqueen los rayos UV para prevenir el melanoma alrededor de los ojos. La Academia Estadounidense de Oftalmología enfatiza que la exposición a los rayos UV puede causar cataratas y otros daños oculares.
- Evite las camas de bronceado: El bronceado en interiores aumenta significativamente el riesgo de melanoma. Los estudios en Science Advances confirman que las camas de bronceado alteran el ADN, haciendo que los usuarios sean más susceptibles al cáncer de piel. No existe un bronceado “seguro”.
- Autoexámenes periódicos: Revise su piel mensualmente para detectar lunares nuevos o cambios en los existentes. La Skin Cancer Foundation destaca que los autoexámenes salvan vidas. Siga la regla “ABCDE”: asimetría, irregularidad del borde, variación de color, diámetro (más de 6 mm) y evolución (cambio de tamaño o forma).
Exposición al sol infantil
Las quemaduras solares tempranas son especialmente peligrosas. El Melanoma Focus informa que las quemaduras infantiles aumentan drásticamente el riesgo de melanoma en el futuro. Los padres deben priorizar la protección solar para los niños desde la infancia, aunque la FDA desaconseja el uso de protector solar para bebés menores de seis meses a menos que sea inevitable.
Conclusión
La prevención del melanoma requiere vigilancia y conductas constantes de protección contra el sol. Al adoptar estas seis estrategias, las personas pueden reducir significativamente su riesgo y proteger su salud a largo plazo. La detección temprana, combinada con una prevención proactiva, sigue siendo el enfoque más eficaz.


















