La caída del cabello afecta tanto a hombres como a mujeres y, a menudo, se debe a la genética, las hormonas, el estrés o problemas de salud subyacentes. Si bien existen muchos tratamientos, la terapia con luz roja (RLT) ha ganado terreno como opción no invasiva, en parte impulsada por su popularidad en plataformas como TikTok. ¿Pero es realmente eficaz y seguro?

Cómo funciona la terapia con luz roja

RLT, también conocida como terapia con láser de bajo nivel (LLLT), utiliza longitudes de onda específicas de luz roja para estimular la actividad celular en el cuero cabelludo. Los dermatólogos explican que este proceso puede aumentar el flujo sanguíneo y el suministro de oxígeno a los folículos pilosos, promoviendo factores de crecimiento y reduciendo la inflamación. La terapia no es una solución permanente; Se requiere un tratamiento constante para mantener los resultados.

Las investigaciones, incluidos ensayos controlados aleatorios (ECA), sugieren que el RLT puede superar a los tratamientos con placebo. Los estudios han demostrado aumentos en el recuento de cabello en los participantes que usan dispositivos LLLT en comparación con aquellos que usan dispositivos falsos. La Academia Estadounidense de Dermatología señala que RLT puede mejorar el grosor y la longitud del cabello, igualando potencialmente la efectividad del minoxidil (Rogaine) para la caída del cabello.

Sin embargo, es fundamental reconocer las limitaciones de la investigación: existen tamaños de muestra pequeños, ensayos a corto plazo y sesgos en la financiación de la industria. Se necesitan más estudios independientes y a gran escala para solidificar estos hallazgos.

¿Quién debería evitar la terapia con luz roja?

Generalmente, la RLT se considera segura. Sin embargo, las personas con infecciones activas del cuero cabelludo, enfermedades, heridas o cánceres de piel (como el melanoma) deben evitarlo.

Más allá de la luz roja: otras opciones para controlar la caída del cabello

Es vital distinguir entre caída y caída del cabello (efluvio telógeno). La muda, a menudo provocada por el estrés o el parto, puede resolverse por sí sola con el tiempo y una dieta saludable.

Para la alopecia androgénica (calvicie típica), los tratamientos incluyen minoxidil tópico, medicamentos recetados como finasterida o espironolactona, suplementos nutricionales, microagujas o inyecciones de plasma rico en plaquetas (PRP). La combinación de RLT con minoxidil puede mejorar los resultados, especialmente en las primeras etapas o para aquellos con respuestas parciales al minoxidil solo.

El resultado final

La terapia con luz roja es un tratamiento potencial para la alopecia androgénica, que actúa estimulando los folículos pilosos y reduciendo la inflamación. Si bien la evidencia es prometedora, se necesita investigación continua para perfeccionar los protocolos y abordar los sesgos. Si experimenta pérdida de cabello, consultar a un dermatólogo es fundamental para un diagnóstico adecuado y un tratamiento personalizado.