El gigante de equipos agrícolas Deere & Co. está logrando éxito con la inteligencia artificial (IA) que debería servir como una llamada de atención para la industria de la salud, que ha tardado en adoptar tecnologías transformadoras. Si bien Deere impresiona constantemente a los expertos con sus innovaciones impulsadas por la inteligencia artificial, la atención médica se mantiene comparativamente rezagada, incluso cuando enfrenta oportunidades similares de eficiencia y mejora.
La desconexión entre agricultura y medicina
La transición de Deere hacia una empresa centrada en la IA comenzó a principios del siglo XXI y evolucionó a través de etapas de “agricultura de precisión” hasta lo que ahora se denomina “Agricultura 4.0”. En contraste, la atención médica tuvo dificultades para digitalizar los registros básicos hasta que los subsidios federales forzaron su adopción alrededor de 2011, a pesar de décadas de avances informáticos. Esto demuestra una diferencia fundamental en cómo los dos sectores abordan la integración tecnológica.
Enfoque nativo de IA de Deere
Deere se ha reconstruido deliberadamente como una empresa de tecnología agrícola, ampliando la IA integrándola en cada etapa de la experiencia del cliente. Esto incluye orientación de configuración personalizada, recomendaciones basadas en datos basadas en el rendimiento anterior y ajustes en tiempo real provocados por factores externos como el clima. La empresa aprovecha la visión por computadora, los datos satelitales, el aprendizaje automático y el diagnóstico remoto para lograrlo.
Como señala el ejecutivo de Deere, Justin Rose, “Se trata de integrar la IA en cada etapa. Estamos construyendo un modelo de éxito del cliente nativo de IA que podría aplicarse a cualquier industria”.
El cambio en la dinámica del poder
Más allá de la mera automatización, Deere está alterando la lógica fundamental de la creación de valor al trasladar la toma de decisiones a las propias máquinas. Este cambio, como destacó Sangeet Paul Choudary, asegura una ventaja competitiva al transferir poder del agricultor a la herramienta. La cosechadora autónoma X9 de Deere es un ejemplo de esto, ya que requiere una mínima intervención humana mientras ajusta automáticamente la velocidad, calibra la configuración y monitorea las condiciones del cultivo en tiempo real.
Aaron Wetzel, vicepresidente de Deere, lo expresa simplemente: “Sólo necesita sentarse”. La cosechadora opera con ganancias de productividad del 20% al 30%, vinculando la compensación de Deere con la mejora tanto de la calidad como de los resultados económicos: un modelo de atención médica que debería emular.
El contraste con el enfoque de la atención sanitaria
Si bien Deere vincula su éxito financiero directamente con mejores resultados, las reglas de reembolso basadas en el valor de la atención médica siguen sin estar claras y tardan en materializarse. La comparación es cruda: Deere optimiza para obtener el máximo rendimiento, mientras que la atención médica a menudo se siente como un sistema mecanicista que se beneficia de la enfermedad.
La necesidad de una transformación audaz
El artículo traza un paralelo con el escepticismo inicial en torno a la automatización agrícola en 1961, pero Deere ahora está en camino hacia una solución totalmente autónoma. La lección para la atención sanitaria es clara: una transformación audaz no sólo es posible sino esencial. Sin embargo, dado lo que está en juego, se debe tener precaución al otorgar autonomía a la IA, ya que los pacientes no son objetos pasivos como los tallos de maíz.
A pesar de las diferencias, las innovaciones en inteligencia artificial de Deere sirven como modelo para las empresas de tecnología que ingresan al sector de la salud, demostrando la visión y la perseverancia necesarias para reorganizar una industria tradicional en beneficio mutuo.


















