El Orange Bowl no es simplemente otro juego de fútbol americano universitario. Es un contendiente de peso pesado en el panorama de la postemporada, ya que alberga los cuartos de final y las semifinales del College Football Playoff (CFP). Estos enfrentamientos de alto riesgo determinan el campeón nacional de fútbol universitario de la División I.

La acción tiene lugar en Miami Gardens, Florida. Los juegos suelen comenzar en la víspera de Año Nuevo o el día de Año Nuevo. Este momento lo coloca de lleno en el corazón de la tradición futbolística navideña.

Pero el Orange Bowl no funciona solo. Es uno de los seis tazones principales que rotan las funciones de sede de las semifinales de la CFP. Los otros cinco miembros de esta rotación de élite son el Cotton Bowl, el Fiesta Bowl, el Peach Bowl, el Rose Bowl y el Sugar Bowl. Cada año, un partido diferente de este grupo avanza para servir como semifinal.

El Orange Bowl es uno de los seis tazones que se turnan para albergar los cuartos de final y las semifinales del College Football Playoff.

Este sistema rotativo garantiza variedad y evita que una sola sede domine la conversación sobre el campeonato nacional. Para los fanáticos del sur de Florida, el Orange Bowl sigue siendo un destino de primer nivel. Para el mundo del fútbol universitario en general, es un paso fundamental hacia el título.